QUINTANA ROO:
GOBIERNO DEL HAMBRE, CARNICERÍA ADMINISTRATIVA
Los carniceros de ahora serán las reses del mañana, que de eso no quede la
menor duda…
Freddy Can
En este año, 2014, el gobierno de ROBA ha iniciado otro modo para
despedir más empleados de su administración: “La tómbola”, trabajadores
escogidos para ser despedidos en un acto administrativo de azar, y a quién le
toque...como de costumbre, familiares y amigos fuera del juego.
QUINTANA ROO: GOBIERNO DEL HAMBRE, CARNICERÍA ADMINISTRATIVA
Los carniceros de ahora serán las reses del mañana, que de eso no quede la
menor duda…
Primero fue la "purga", después la “carnicería", ahora la
“humillación” laboral, y todo para seguir mintiendo: etapas de un proceder
deshumanizado para conducir a miles de trabajadores, y con ello a sus familias,
a la picota del desempleo.
En todo lo que ha sucedido, desde el inicio hasta ahora, hay una constante: la
protección a las familias (afortunadas de ocupar una plaza en el gobierno) de
los ejecutores; el mismo trato a los amigos y demás cómplices.
“No habrá más despidos, (sólo humillación)”, declaró un bisoño funcionario de
rango en el gobierno, y justificó la situación recurriendo a una comparación
verdaderamente estúpida. “Es un mal necesario, porque las finanzas andan
quebradas. Grecia es un ejemplo”, espetó el mentecato junior.
Y a pagar con el despido el desastre financiero del que no tiene culpa alguna.
Los autores intelectuales y materiales gozan de impunidad y se regocijan de
ostentar cargos públicos.
En tanto, el principito refugiado en la frivolidad del turismo político, viaje
que viaje; sus asistentes: los verdugos (as), los carniceros (as), la jauría
administrativa (con nombres y apellidos), y la dama del hereditario cargo de
“servidumbre de familia”, justifican la travesura del sobrino adoptivo, que
deja a más de tres mil personas con la incertidumbre del qué comer.
LAS ESTACIONES INFAMES DE LA MARCHA LABORAL DE LOS DESPLAZADOS HACIA LA PICOTA
DEL DESEMPLEO:
A) La “purga”: A los trabajadores que tenían más de un puesto de trabajo en el
gobierno, sin importar si tal situación laboral no contravenía alguna
disposición regulatoria en el servicio público, la jauría administrativa, con
los dientes muy afilados los acorralaron con la frase amenazadora: “No puedes
estar en dos lugares (de la administración gubernamental) laborando, decide en
cuál te quedas, son instrucciones de arriba.” Fue la primera limpia.
Familiares, amigos y cómplices: intocables.
B) La “carnicería”: Los verdugos, carniceros y jauría determinaron la
“Lista Bebo”, los nombres de las personas a correr pagándoles una indemnización
salarial que no correspondía con el pago correcto del despido. El gobierno, con
alevosía y ventaja del poder, amarró acuerdos con las autoridades locales de
Conciliación y Arbitraje para evitar posibles conflictos laborales. La lista de
trabajadores a correr la llamo “Lista Bebo”, porque los operadores de la
denominada “Reingeniería Administrativa” afirmaban que la relación de personas
el propio gobernador la había validado. Fue la segunda limpia. Familiares,
amigos y cómplices: intocables.
C) La “humillación”: Los más afortunados se quedaron, pero con la
advertencia de sufrir un considerable ajuste en sus percepciones, como así
sucede. Otro tanto quedó a disposición de la Oficialía Mayor, en el entendido
de que si al finalizar este año no fueron requeridos por alguna dependencia u
organismo, serán dados de baja. La limpia que todavía va. Familiares, amigos y
cómplices: intocables.
La humillación para los que ya no están. El torpe secretario de Finanzas
declaró, muy a su cortedad de visión de lo que significa el servicio público,
que con el ahorro de la “Reingeniería Administrativa” se realizarán obras de
embellecimiento urbano en Chetumal y Cozumel. Sólo le faltó decir que también
se pagará el Festival de Cultura del Caribe.
D) La “mentira”. Ha sido más el daño social asestado a una gran cantidad
de familias quintanarroense (más de tres mil personas), que el supuesto ahorro
presupuestal, por una cantidad ridícula frente al monumental endeudamiento
público, que se estima en más de 20 mil millones de pesos. El origen y la
persistencia en el deterioro fiscal, no está localizado en el gasto corriente,
necesario para la operación administrativa cotidiana, sino en el excesivo
gasto, al margen de cualquier regulación presupuestal, en los niveles de mando
con mayor rango en el gobierno, por ahora inevitable. Así que el desorden y
quiebre financiero de la hacienda pública no se detendrá, con el achicamiento
del aparato administrativo gubernamental, porque la causa del quebranto
financiero sigue como actos de práctica habitual entre quienes tienen el alto mando
del gobierno.
A la “Reingeniería Administrativa” estas bestias la convirtieron
en una carnicería laboral, protegiendo a familiares, amigos y cómplices, pero
los carniceros, verdugos y jaurías ahí están, con una larga cola de corruptelas
(con nombres y apellidos, más bienes que no justifican su sueldo nominal).
Los carniceros de ahora serán las reses del mañana, que de eso no quede la
menor duda…